Gasol vete de Memphis por favorNo mola ver a un campeón del mundo rodeado por una banda. Eso es lo que es Memphis. El peor equipo de la NBA (sólo 6 victorias en 29 encuentros). Se rumorea su traspaso a Boston o Chicago y sería lo mejor para su carrera profesional. Pau no va a dejar la franquicia a mitad de temporada a lo Iverson, pero permanecer en los Grizzlies supondría un lastre para el mejor jugador español de todos los tiempos.
Vimos en el Mundial que nuestros jugadores no tienen nada que envidiar a los NBA, pero lo cierto es que a Gasol todavía le falta un peldaño para convertirse en una superestrella de la liga estadounidense. Es un grandísimo jugador, pero lo máximo que ha hecho su equipo han sido jugar los play-off, donde todavía no conocen la victoria. Estos Grizzlies han retrocedido en el tiempo y se parece al que Pau Gasol cuando era novato. Idóneo para crecer hace ya seis años, desaconsejable para ser competitivo a día de hoy.
Al final de temporada, si no cambian mucho las cosas, cada jugador hará la guerra por su cuenta. Tíos como Eddie Jones, que cobra 14 millones de dólares al año, firma unas estadísticas peores que un rookie; jugadores de tremendísima calidad que juegan sólo cuando les da la gana como Mike Miller; vestigios de un casi acabado Stouddamire; o jugadores pasados de vuelta como Atkins; y otros como Swift que sencillamente ni se le ve ni se le espera.
Este panorama desolador no sólo afecta a Pau sino a los rookies. El más prometedor Rudy Gay (procedente de la Universidad de Conneccticut) creo que no está cumpliendo las expectativas, al menos las que tenía Jerry West. Jugador de siglo XXI con un imponente físico y... poco más. No tiene tiro de tres y no se atreve a postear, es decir, ni explota sus virtudes genéticas ni compensa esa falta de atrevimiento con desparpajo transformado en calidad. Creo que en este inicio de campaña el más "regular" es Warrick, aunque, paradójicamente, la presencia de Gasol en pista no le beneficia. Y, por último, un correcto Alexander Johnson que ejecuta sus movimientos de forma poco ortodoxa, que posee de todo menos elegancia en su juego, que tiene tanto músculo que podría presentarse a un concurso de forzudos, pero que cumple eficazmente su misión en la pintura y que, cuando lo hace de forma eficiente, puede registrar números notables gracias a su entrega.
Pero todo esto es muy poquito para nuestro campeón. Pau debería dar un salto de calidad y probarse a sí mismo. Saber hasta dónde es capaz de llegar, esto es, si liderar una banda (Memphis) o lucirse junto a otras estrellas (en los Celtics junto con Pierce y Al Jefferson o, en los Bulls, con Ben Wallace) y, quién sabe, si gracias a ese salto de calidad tanto como para él mismo como para estos conjuntos, luchar por disputar un anillo.
Garbajosa, a por el novato del año

Lo va a pelar con Adam Morrison (nº 3 del Draft y actualmente en Charlotte). El de Torrejón se ha ganado la confianza de su entrenador, Sam Mitchell, y más que puntos, lo que está consiguiendo Jorge Garbajosa en su primer año NBA son minutos de titular. Eso sí, nuestro campeón va mejorando partido a partido en puntuación y en rebotes.
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